Ir al volante bajo los efectos del alcohol, por desgracia, es una de las infracciones más recurrentes de los conductores españoles. Más de mil españoles murieron en las carreteras durante 2018 mientras conducían superando la tasa de alcoholemia permitida. Asimismo, el alcohol es también uno de los principales causantes de otros accidentes y siniestros, además de acumular muchísimas multas y sanciones entre toda la población.

En el día de hoy hemos querido contaros en exclusiva toda la información básica sobre las sanciones por alcoholemia que existen hoy en día en España. De este modo, podréis conocer de primera mano las principales cuestiones que afectan a este tema y estar informados para el futuro.

De la misma manera, si actualmente estáis en trámites de algún tipo de sanción, nuestra recomendación es que visitéis a un abogado experto en alcoholemia en Madrid. Contar con un apoyo técnico también puede ser indispensable para gestionar este tipo de multas. Aquí podéis encontrar también mucha información sobre este tema, aunque también podéis acudir a su oficina de Alcalá de Henares para que os atiendan en persona.

Las tasas de alcoholemia

Las tasas de alcoholemia podríamos decir que son los límites que establece la legislación para establecer los diferentes tipos de sanciones. En España, estas tasas se recogen dentro del Reglamento General de Circulación, están reguladas por la Ley sobre Tráfico Circulación de Vehículos a motor y Seguridad Vial y también cuentan con su espacio dentro del Código Penal, para los delitos más graves.

Estas tasas de alcoholemia miden la cantidad de alcohol que tiene una persona en un determinado momento. La forma de medir esta cantidad de alcohol se determina a través de dos métodos: por una parte, por gramos de alcohol por litro de sangre y, por otra parte, por miligramos de alcohol en aire respirado.

Actualmente, los conductores de vehículos privados (coches, motocicletas, caravanas…) y bicicletas no pueden superar mientras conducen una tasa de alcohol de 0.5 gramos por litro en sangre o 0.25 miligramos en aire respirado.

Además, aquellos conductores que transporten mercancías, mercancías peligrosas y viajeros, así como los transportes públicos y los servicios de urgencias cuentan con otras tasas más reducidas. En estos casos, la legislación establece un máximo de 0.3 gramos por litro de sangre y 0.15 miligramos en aire respirado.

Los tipos de sanciones por alcoholemia

Dentro de la legislación actual que tenemos en España sobre las sanciones por alcoholemia en la conducción, podemos distinguir tres tipos: la pérdida de puntos, las sanciones económicas o las condenas penales. Cada uno de estos tipos se diferencia dependiendo de la gravedad de la sanción y puede deberse a diferentes motivos. A continuación, os resumimos las principales faltas que existen así como las consecuencias derivadas de ellas.

Pérdida de puntos

La pérdida de puntos sería la infracción más leve para los conductores. En principio, se trata de sanciones que simplemente descontarán ciertos puntos de nuestro carnet de conducir. En relación a las infracciones relacionadas con la alcoholemia y la pérdida de puntos podemos distinguir tres tipos.

La primera de estas infracciones vendría provocada por negarse a realizar una prueba de control de alcoholemia y conllevaría la pérdida de 6 puntos de carnet. El segundo tipo de infracciones vendría relacionada directamente con el nivel de alcohol que supere el conductor: si la tasa de alcohol supera los 0.50 miligramos por litro o los 0.30 miligramos por litro en el caso de conductores profesionales o noveles la sanción sería de 6 puntos.

En caso de estar entre los 0.25 y los 0.50 mg/l (1.5 a 0.30 en profesionales y noveles) la sanción supondría la pérdida de 4 puntos del carnet.

Sanción económica

El segundo grupo de infracciones por alcoholemia sería el que conlleva sanciones económicas y multas de dinero. En caso de que un conductor conduzca con una tasa de alcoholemia superior a la establecida por la legislación la multa sería de 500 euros.

Si, además, este conductor ya ha sido multado en otra ocasión durante el año anterior por sobrepasar la tasa de alcoholemia, la cuantía sube hasta los 1.000 euros. Finalmente, cualquier caso que duplique la tasa de alcohol permitida por la ley, también tendrá que hacer frente a una sanción económica de 1.000 euros.

Condena penal

Por último, tenemos las condenas penales por las cuales se puede llegar a entrar en la cárcel, además de tener que pagar la correspondiente multa y la pérdida de los puntos del carnet.

Cualquier conductor que circule bajo los efectos del alcohol y que supere los 0.6 miligramos en aire o los 1.2 gramos por litro en sangre será objeto de sanciones reguladas directamente por el Código Penal. En estos casos, el conductor se enfrenta a un delito contra la seguridad vial que se puede traducir en diferentes condenas.

Dependiendo de la gravedad de los actos, las penas de cárcel impuestas van desde los 3 a los 6 meses. Además, también se establecen multas anuales o trabajos comunitarios (en caso de no poder hacer frente al pago).

Finalmente, los conductores que se enfrenten a una condena penal también sufrirán la retirada de su carnet de conducir así como el derecho a conducir cualquier tipo de vehículo. Los plazos de retirada del carnet pueden durar entre uno y cuatro años, dependiendo de la gravedad de la sanción.

 

Redactor:  Sara Guerra

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *