Frecuentemente solemos darle un uso inadecuado al claxon de nuestro coche. ¿Cuántas veces hemos permanecido varios segundos interminables presionando la bocina? Como si esta acción fuese a mover la larga fila de coches que tenemos por delante.

O mejor aún, ¿quien no ha improvisado alguna desafinada melodía teniendo como único instrumento el estridente chillido de nuestro claxon para celebrar que ganó nuestro equipo o el matrimonio de algún amigo? Olvidando muchas veces que con ello, no sólo contribuimos a aumentar la contaminación acústica, sino que además corremos el riesgo de ser multados.

¿Por qué existe el claxon?

El claxon o bocina tuvo su origen a finales del siglo XIX. Y fue creado con el propósito de avisar a otros vehículos y transeúntes sobre la circulación de motocicletas. Al principio no era parte de la conformación del coche, sino que se utilizaba como un elemento extra y de forma manual. Luego se ubicaron en las palancas laterales. Y hoy en día los encontramos en el centro del volante. Cada bocina debe estar adaptada en intensidad al tamaño del vehículo.

Muchos conductores desconocen que la función para la cual fue creado el claxon es netamente de seguridad y  no para llamar la atención de forma innecesaria. Existen reglamentos que regulan su utilización. El artículo 110 del Reglamento General de circulación establece que todo vehículo debe disponer de un productor de señales acústicas adecuado. Y prohíbe concretamente su utilización en casos distintos a los señalados en el mismo.

Dicho reglamento sólo autoriza su utilización en los siguientes casos:

claxon

¿Cuándo SI puedes y debes utilizar el claxon?

  • Para evitar un accidente. Especialmente en las vías estrechas con muchas curvas y poca visibilidad.
  • Para avisar de la posición a otro vehículo que intente incorporarse, sobre todo si lo hace marcha atrás.
  • Cuando se trata de señalizar la circulación como vehículo prioritario. En caso de llevar a una persona enferma al hospital de urgencias, siempre acompañado de las señales de emergencia visuales.
  • Para avisar a otro conductor de que vamos a realizar un adelantamiento en circunstancias que así lo requieran.

¿Cuándo NO puedes ni debes utilizar el claxon?

  • Específicamente está prohibido en este reglamento, el uso de señales acústicas de sonido estridente y sin motivo reglamentariamente permitido. En ambos casos bajo multa de 80 euros.
  • También está prohibido su uso cuando en la calle hay una señal R-310 que indica zonas cercanas a hospitales o residencias de enfermos. Se debe cumplir a partir del lugar en que esté situada la señal y hasta la próxima señal de fin de la prohibición de advertencias acústicas. Esto debe cumplirse, salvo en el caso de que sea para evitar un accidente.

Según dicta el artículo 11 del Reglamento General del Vehículo, todo vehículo debe disponer de un productor de señales acústicas que cumpla con los criterios establecidos reglamentariamente. Si un vehículo no dispone de este elemento o lo tuviese averiado su propietario se expone a una multa de 200 euros.

Por lo que sabemos la importancia del claxon. La bocina del coche sirve para alertar al peatón o a otro vehículo en caso de emergencia. Y siempre debemos llevarla en buen estado, para estar siempre preparados en caso de tener que anunciar una emergencia con el claxon.

 

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