Coche eléctrico

Desmontamos los mitos que provocan miedo al cambio

 

Falta de información, falta de conciencia ecológica o falta de ayudas por parte del Estado. La cuestión es que, aunque nos resistamos, el vehículo eléctrico se está abriendo hueco en las ciudades, y en algún momento habrá que dejar a un lado las dudas y tomarlo como una opción a valorar a la hora de comprar un coche.

 

Entre las principales cuestiones que nos planteamos están las de cuánto cuesta cargar un coche eléctrico en casa o el precio de un seguro para un vehículo de estas características. A eso habría que añadir cuestiones como el precio del coche en sí, la autonomía o la vida útil de las baterías, que nos hacen mantener aún ciertas reticencias.

 

 

Puntos a favor

Sí, es cierto que la inversión inicial es mayor, pero a la larga será a la inversa puesto que el mantenimiento del motor es más económico, ya que no entran en juego tantas piezas como en los motores tradicionales.

 

En algunas ciudades se están poniendo muy serios con la restricción de circulación en zonas del centro para determinados vehículos, y la lista de medidas va in crescendo. Con un vehículo eléctrico se está a salvo de estas limitaciones de tráfico, e incluso se incentiva su compra a través de facilidades de puntos de recarga, de aparcamiento o incentivos económicos (como el “Plan Movea”); aunque España aún está muy lejos en ayudas estatales en comparación con Noruega, donde una cuarta parte de los vehículos son ya un coche eléctrico. Aunque también es cierto que en este país en 2025 quieren prohibir la venta del vehículo convencional.

La tendencia en Europa está siendo muy firme, y en países como Alemania son ya muchas las ciudades donde los vehículos diésel tienen prohibida la circulación.

 

Para trayectos más largos ya hay soluciones, preocuparse es cosa del pasado. Basta con programar el GPS teniendo en cuenta los puntos de recarga existentes en el camino, y con las cargas ultra-rápidas no te dará tiempo ni de tomarte un café.

 

¿Has conducido alguna vez un coche eléctrico? Si la respuesta es que no, entonces no podrás juzgarlo. La reacción de quienes lo prueban es altamente positiva. Y las predicciones dictan que el eléctrico será el coche del futuro, por qué resistirse entonces.

 

Elementos en contra

La autonomía de estos vehículos aún está en desarrollo para largas distancias, por lo que a la hora de contratar un seguro puede ser un escollo el tema de la asistencia en carretera, y las compañías aseguradoras lo saben. No obstante, la diferencia de precio entre el seguro de un eléctrico y el de un turismo convencional se está equiparando y la diferencia no es tan notable.

 

Se ha de hacer un uso moderado de la calefacción. Cualquier gasto extra de energía es significativo en un vehículo eléctrico. Esto no implica que haya que abrigarse en el coche, pero seguro que se puede encontrar un punto medio.

Recuerda que un vehículo eléctrico no emite sonido a menos de 20km/h. Su contaminación acústica es tan mínima que te tocará alertar a más de un peatón distraído para no tener un disgusto.

 

En definitiva, los argumentos en contra se han quedado un poco desfasados y quizás haya que buscar la respuesta a nuestras reticencias en la falta de una información que lleve al usuario a saber qué opciones de modelos existen, cuáles son las ventajas, los precios o, la que representa una de las mayores dudas, su autonomía.

 

Dedicar algo de tiempo a investigar sobre estas cuestiones te descubrirá un mundo en el que encontrarás respuestas más placenteras de lo que pensaste.

 
Autor: Marta Reina
Categorías: Vehículos eléctricos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *