Los inhibidores de radar tienen como objetivo poder impedir comunicaciones en ciertas frecuencias. Los inhibidores láser tienen como misión principal bloquear la señal de un cinemómetro para poder evitar que este sea capaz de captar o medir la velocidad del vehículo sobre el cual está apuntando el dispositivo.

Los inhibidores se usan especialmente para interferir en distintos tipos de comunicaciones. Desde los radares de velocidad, redes móviles, infrarrojos, GPS, bluetooth… Pero a pesar de toda esta variedad de usos, todos los inhibidores de radar son fáciles de usar. Se basan principalmente en un circuito formado con un oscilador que transmite la señal. Además de una etapa de ganancia que permite dar suficiente potencia a la señal, un generador de sonido y una o varias antenas que transmiten la señal.

Utilización de inhibiores de radar en España

La utilización inadecuada de estos inhibidores de radar en España, ha llevado a que las autoridades tomen medidas al respecto. Estos inhibidores permiten que los conductores puedan esquivar las medidas de seguridad. Y de esta forma sus coches quedan libres en las carreteras, donde pueden hacer lo que quieran.

En España se hicieron viral una serie de noticias donde se conocieron diferentes casos de conductores que hacían uso de estos inhibidores para esquivar los diferentes controles de seguridad. Después de esto, la Guardia Civil ha informado que tanto los detectores como inhibidores están prohibidos y su uso será duramente castigado.

Consecuencias de usar inhibidores en el coche

Al momento de instalar algún tipo de inhibidor se debe hacer en el frontal del vehículo. Algo que lo hace muy visible. Si eres detectado por la Guardia Civil o Policía, seguramente no vas a ser detenido. Sin embargo, serás sancionado con una multa de al menos 6.000 euros y 6 puntos del carnet. Sin la posibilidad de acudir al 50% de la reducción, aunque la pagues en los primeros 20 días de la sanción.

En algunos casos tanto la Guardia Civil como la Policía te acompañará hasta algún taller donde se te será desinstalado el inhibidor, antes de que puedas seguir circulando con él. El precio de la desinstalación debe ser pagado por el conductor.

También se debe tener en cuenta que las multas de los inhibidores son mucho más altas que las multas de los detectores. Estas últimas suelen estar entre los 300 euros y 3 puntos del carnet. De igual forma, el conductor no podrá acudir al 50% de la reducción.

 
Autor: E-Coche
Categorías: Accesorios para el coche

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