La utilidad del parasol está muy subestimada. Hay quienes lo consideran más un accesorio decorativo que necesario, incluso en los días de verano. Sin embargo su utilización es mucho más importante de lo que se piensa.

Los podemos encontrar de muchos colores y con diseños muy variados diseños. Generalmente son de muy bajo costo. Y para usarlo no se requiere más que colocarlo en el parabrisas con el lado metálico hacia afuera. Su superficie reflectante genera un efecto rebote de los rayos del sol. Bastante sencillo ¿verdad?

Se recomiendan los más gruesos, para que el sol no penetre de ninguna manera. En el mercado existen varios tipos de parasol. Desde los personalizados que están diseñados a la medida del coche, los enrollables, los tipo acordeón hasta las cortinillas.

No se debe creer que por ser tan sencillo no tiene mayor relevancia.

Importancia del parasol en verano

El verano es una de las mejores épocas para salir de paseo al aire libre y disfrutar de actividades que no podemos realizar en otras estaciones debido al clima.

Pero también es cierto que el verano es la época del año donde debemos poner mucha atención al cuidado de nuestro coche. Ya que los rayos del sol y las altas temperaturas pueden perjudicarlo.

En algunas zonas, durante los meses de julio y agosto, la temperatura puede alcanzar hasta más de 40 grados. Esta temperatura suele aumentarse en el interior de los coches, debido al metal, tipo de tapicería y principalmente los cristales que producen un efecto lupa. Este aumento puede ser incluso de hasta 10 grados.

Se dice también que el color influye sobre la absorción del calor. Los tonos oscuros absorben más cantidad de calor que los claros.

El uso del parasol es muy importante es estos casos. Según estudios realizados, la temperatura llega a ser hasta 11 grados menor en un coche con parasol que en uno que no lo tiene.

Además, hay que tener en cuenta que las altas temperaturas en el interior del vehículo inciden directamente sobre el volante, palanca de cambios y tablero. Esto puede generar hasta quemaduras en el conductor y sensación de ahogo dentro del coche.

El uso del parasol, especialmente durante el verano, y mucho más si no se consigue aparcar en la sombra, contribuye al cuidado del vehículo. Ya que la incidencia directa del sol sobre los materiales del interior ocasiona su deterioro progresivo.

Otro factor a considerar es que si se mantiene una temperatura menor dentro del coche, el uso del aire acondicionado para enfriarlo será menor y esto se ve reflejado en el consumo.

En definitiva, con una pequeña inversión se pueden evitar momentos realmente incomodos y posibles daños al vehículo. Este sencillo, practico y útil accesorio se convierte en un gran aliado durante los calurosos y soleados días de verano. Así que no pases por alto adquirir un parasol y si ya lo tienes no olvides colocarlo al bajarte del coche.

 

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